Ya no solo con los calores veraniegos, también el deporte, el stress y el nerviosismo pueden hacer de tus axilas verdaderas cascadas de sudor, que ni desodorantes ni “pañales sobaqueros” en forma de camisas pueden controlar. La solución, acabar con las glándulas sudoríparas de las axilas de una vez por todas y de manera permanente. ¿Suena a locura? Puede que sí, pero el sistema MiraDry te permite conseguirlo.
Al no regenerarse este tipo de glándulas, el procedimiento es permanente y sólo requiere dos sesiones de una hora, espaciadas en 3 meses para maximizar los resultados.
Total, que aunque aseguran que el procedimiento no tiene ningún riesgo para la salud, no se sabe realmente los efectos secundarios ni lo que puede pasar después de que te asobaquicen. Lo mismo terminas siendo rechazado por la humanidad y te ves obligado a trabajar únicamente en los anuncios de Sánex.
¿Os animaríais a probarlo?