lunes, 13 de agosto de 2012

Un jardín hidropónico en tu propia cocina

Nunca habrás comido verduras más frescas. Recién cogidas de verdad. Tanto que el “bancal” está dentro de tu propia casa, en una especia de frigorífico hidropónico en cuyo interior se cultivan tus verduras y hortalizas favoritas, pequeñas maceticas a las que se les suministra todos los nutrientes necesarios y que sólo esperan que abras la puerta, selecciones lo que quieras añadir al menú, lo arranques de la tierra, lo limpies y te deleites el paladar.
Se llama Urban Cultivator y hace honor a su nombre.
Puedes ser un aficionado a la agricultura pero con el tamaño de los pisos actuales no parece muy factible lo de tener tu propio bancal… salvo que este sea de un tamaño tal que quepa en una especie de minifrigorífico.
Evidentemente no podrás cultivar calabazas capaces de llevar a la Cenicienta al baile ni lechugas iceberg que podrían albergar a una familia de topillos entre sus hojas pero sí podrás tener a tu alcance y en un aparato que no desentonará en tu cocina, un completo cultivo que te evitará unos cuantos viajes al supermercado.
Y más vale que seas de los que de verdad goza de una dieta rica en “hierbas” porque si no quizá no llegues a amortizar al Urban Cultivator, que con un precio de unos 1.500 € no te proporciona un mero armario sino un completo sistema de cultivo e irrigación hidropónica de hasta 130 pequeñas macetas en las que crecerán tus alimentos naturales favoritos.
Luz artificial, riego controlado, temperatura adecuada… y sólo te hará falta añadir un poco de abono periódicamente y esperar a que tomates, zanahorias y lo que hayas plantado alcance su momento óptimo para prepararlo.