miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Quién necesita martillos de emergencia cuando hay ladrillos?




¿Qué sujeta este chino en la mano? ¿Quizás una superesponja de nanopartículas? Pues no, se trata de lo “último” en seguridad para el transporte urbano, el ladrillo de emergencias.
No es cachondeo, es la solución que han encontrado en los autobuses de algunas provincias de China al problema de los típicos martillos de seguridad que roban continuamente, hecho como veis, universal.
Están pintados de amarillo con letras rojas que ponen “sólo para uso de emergencia”. En concreto es el ladrillo que usan en 300 de los 700 autobuses de la flota de la Compañía Pública de Transporte de Harbin, en la provincia de Heilongjiang.
Cada autobús cuenta con 2, debajo del asiento del piloto y un asiento trasero. De hecho en otra provincia, Shaanxi, también lo están usando, aunque le han puesto un sistema de fijación para hacerlo “un poco más seguro”.
Y es que aunque resulte más económico y no incite al robo injustificado, no sé si es buena idea que en caso de accidente haya un ladrillo dando vueltas por ahí, que en una especie de Arkanoid inverso vaya destruyendo cabezas humanas de pasajeros.